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 ¿Qué provoca los ataques de asma?

El asma es un trastorno respiratorio crónico que se caracteriza por ataques recurrentes de disnea y sibilancias. Algunas causas y desencadenantes son comunes a todas las personas que sufren la enfermedad, pero hay también diferencias individuales. Aunque las causas últimas del asma no se conocen del todo, los factores de riesgo más importantes son productos inhalados, entre los que cabe citar los siguientes:

  • alérgenos en espacios cerrados (por ejemplo los ácaros del polvo presentes en la ropa de cama, las alfombras y los muebles tapizados, la contaminación y la caspa de los animales domésticos);
  • alérgenos en espacios exteriores (como pólenes y mohos);
  • humo de tabaco, y;
  • productos químicos irritantes en el lugar de trabajo.

Otros factores desencadenantes pueden ser el aire frío, una emoción extrema, de enfado o miedo, y el ejercicio físico. En algunas personas el asma puede sobrevenir en respuesta a algunos medicamentos, como la aspirina y otros antiinflamatorios no esteroideos, o los betabloqueantes (empleados contra la hipertensión, algunos problemas cardiacos o la migraña). También la urbanización se ha asociado a un aumento de los casos de asma, pero no está clara la naturaleza exacta de esa relación.

 

Los signos y los síntomas del asma pueden incluir:

  • Opresión en el pecho
  • Tos, especialmente por la noche o temprano en la mañana.
  • Dificultad para respirar
  • Sibilancias, que causan un silbido al exhalar.

Los ataques de asma son eventos que ocurren cuando los síntomas empeoran mucho. Los ataques de asma pueden ocurrir repentinamente y ser potencialmente mortales. Las personas que tienen asma grave experimentan ataques de asma con más frecuencia.

Mientras que otras condiciones pueden causar los mismos síntomas que el asma, el patrón de síntomas en las personas con asma generalmente tiene algunas de las siguientes características:

  • Aparecen y desaparecen en diferentes periodos, o en el mismo día.
  • Comienzan o empeoran con las infecciones virales, como un resfriado.
  • Se activan con el ejercicio, las alergias, el aire frío o la hiperventilación al reír o llorar.
  • Son peores por la noche o por la mañana.